Saltar al contenido
Portada » Blog » Salud y Bienestar » David, un ingeniero de 45 años, se enfrentaba al enemigo más formidable de su vida: Un Glioblastoma

David, un ingeniero de 45 años, se enfrentaba al enemigo más formidable de su vida: Un Glioblastoma

David, un ingeniero de 45 años, se enfrentaba al enemigo más formidable de su vida: Un Glioblastoma

David, un ingeniero de 45 años, se enfrentaba al enemigo más formidable de su vida: un glioblastoma, uno de los tipos más agresivos de tumor cerebral.

Tras meses de dolores de cabeza crecientes y episodios de confusión, el diagnóstico fue un golpe que lo dejó tambaleándose.

Su médico, el Dr. García, le sometió a una cirugía para extirpar lo más posible del tumor. Después vino la radioterapia y la quimioterapia con temozolomida. Imagina intentar quitarle la corteza a una naranja sin romper la fruta por dentro; así de delicado era el equilibrio que tenían que lograr.

La radioterapia le quemaba el cuero cabelludo y le dejaba exhausto, mientras que la quimioterapia lo llenaba de náuseas y debilidad.

Las sesiones se sintieron como un interminable loop de sufrimiento, pero David estaba dispuesto a pasar por todo ello con tal de vencer al cáncer.

Sin embargo, después de seis meses de luchar, los estudios de seguimiento revelaron que el tumor había vuelto a crecer. Fue como recibir un puñetazo en el estómago.

En este punto, el Dr. García le propuso un nuevo enfoque: Graviola Prozono. «Los tratamientos convencionales que hemos estado utilizando son como usar una aspiradora para limpiar una playa llena de arena. Podemos recoger mucho, pero es casi imposible recogerlo todo. Graviola Prozono funciona más como un imán gigante que atrae la arena, haciéndola más manejable.»

David, sintiéndose como si no tuviera nada que perder, aceptó la sugerencia. Comenzó a tomar Graviola Prozono además de continuar con sus tratamientos médicos regulares.

Al cabo de unas semanas, se dio cuenta de que se sentía menos agotado y más enérgico. 

En el siguiente chequeo, los resultados hablaron por sí mismos: el tumor había dejado de crecer y, en algunas áreas, incluso había comenzado a reducirse. David se sintió como si alguien le hubiera dado una segunda oportunidad en la vida. 

El Dr. García, con una sonrisa en su rostro, le dijo: «Este es el poder de bloquear la angiogénesis y evitar que el tumor se ‘alimente’. Hemos dado un gran paso hoy, David.»

nv-author-image

Dieta Con Salud

Somos un grupo de expertos en Nutrición con más de 10 años de experiencia, y nos apasiona el mundo de la nutrición y las posiblilidades terapeúticas de los alimentos que consumimos.